
El reciente llamado del Papa León XIV a una jornada de ayuno y oración por la paz para el 22 de agosto no es un hecho aislado. Se inscribe en una poderosa práctica de sus predecesores inmediatos que utiliza el sacrificio y la oración como una forma de "soft power" espiritual para intervenir en los conflictos más graves del mundo. Como detalló el vaticanista Javier Martínez-Brocal, es una "estrategia geopolítica" que moviliza a la Iglesia universal. Aquí, un recuento de 8 de estas convocatorias en la historia reciente:
Siria (2013): El Papa Francisco convocó una jornada de oración y ayuno el 7 de septiembre de 2013 para evitar una intervención militar internacional en Siria.
República Democrática del Congo y Sudán del Sur (2017): Se pidió una jornada de oración y ayuno por la paz en estos dos países africanos, devastados por la violencia.
Líbano (2020): Tras la devastadora explosión en el puerto de Beirut, el Papa convocó un día de ayuno y oración por el Líbano el 4 de septiembre de 2020.
Afganistán (2021): Ante la toma del poder por parte de los talibanes y la crisis humanitaria, se convocó una jornada de oración el 29 de agosto de 2021.
Ucrania (2022): Al inicio de la invasión a gran escala, el Papa convocó una jornada de ayuno por la paz en Ucrania para el Miércoles de Ceniza, el 2 de marzo de 2022.
Tierra Santa (Octubre 2023): Apenas unas semanas después del estallido de la guerra entre Israel y Hamás, se realizó una jornada de oración y ayuno por la paz en Tierra Santa.
Paz Mundial (Octubre 2023): De nuevo, el 7 de octubre, se organizó otra jornada de oración y ayuno por la paz.
El llamado de León XIV (Agosto 2025): El actual pontífice retoma esta tradición, pidiendo a los fieles unirse en oración y ayuno por Ucrania, Tierra Santa y todos los conflictos del mundo.
Como explica el experto Javier Martínez-Brocal, esta práctica recuerda que "la paz es un don de Dios y que hay que suplicar", uniendo el sacrificio personal de los fieles a la Cruz de Cristo por la salvación del mundo.
