
El Vaticano está en pleno proceso de cambio, y no hablamos solo de decretos. La mudanza del Papa León XIV a la "guardilla" del Palacio Apostólico ha revelado detalles fascinantes sobre su personalidad. En el último episodio de “Descifrando a León”, el podcast de Juan Diego Network, los expertos analizaron los detalles de este cambio de residencia que rompe con 13 años de tradición.
Aquí te presentamos las 6 cosas que debes saber sobre el nuevo hogar y la rutina del Pontífice:
1. Adiós al lujo, hola al altillo
A diferencia de sus predecesores, el Papa no vivirá en los grandes departamentos palaciegos. Ha elegido la "guardilla" o altillo. Es un espacio más pequeño, privado y, sobre todo, más seguro frente a las amenazas tecnológicas modernas. "Es una zona que siempre se ha usado para secretarios e invitados, pero León XIV la ha convertido en su centro de operaciones", explicó el experto Javier Martínez Brocal.
2. ¡Habemus Pizza!
Uno de los grandes motivos de la mudanza es la cocina. Al Papa León le encanta cocinarse su propia cena. La experta Inés San Martín reveló en el podcast un secreto de sus tiempos de misionero: "Hacía pizza de masa finita porque no había fondos para más, y ese gusto por lo sencillo lo mantiene hoy en el Vaticano".
3. El Papa en el "gym"
Se ha confirmado la instalación de aparatos de ejercicio en su nueva residencia. Para el Papa, la salud física es una herramienta para la misión. San Martín fue tajante al defenderlo: "Necesitamos que el Papa sea como un roble, y la actividad física es necesaria para desgastar energía y mantenerse sano".
4. Un baño compartido (sí, leíste bien)
En un gesto de humildad que recuerda sus días en el seminario, el Papa no tendrá un baño "en suite" en su habitación. Utilizará un baño en el pasillo, el cual, aunque sea de uso personal, rompe con los esquemas de las mansiones palaciegas tradicionales.
5. La terraza secreta
El nuevo departamento cuenta con acceso a una terraza preciosa donde el Papa puede caminar, rezar el rosario y tomar aire fresco sin ser visto desde la Plaza de San Pedro o el Gianicolo. Es su "pulmón" de libertad en medio del protocolo vaticano.
6. El sándwich de medianoche
Como buen norteamericano, el Papa León XIV es fanático de la crema de cacahuate (maní). Se dice que es su "snack" recurrente cuando se queda trabajando hasta tarde en los documentos del Concilio.
El dato extra: Este cambio de casa ha tomado 8 meses debido a las famosas goteras romanas. Como bien dijo el experto Javier Martínez Brocal en “Descifrando a León”: "La mudanza es como todo en este pontificado: parece que no pasa nada, pero se está reconstruyendo todo desde adentro".
