Todo pontificado tiene momentos simbólicos que marcan un antes y un después. No se trata de la fecha de la elección, sino de eventos que cristalizan la visión del Papa y lo presentan al mundo de una manera nueva y potente. Para el Papa Francisco, ese momento fue sin duda su primer viaje internacional a Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud en 2013, recuerda Javier Martínez-Brocal. Allí, ante millones de jóvenes en la playa de Copacabana , el Papa que pedía “hacer lío” se convirtió en un líder mundial.
Ahora, todos los ojos están puestos en el inminente Jubileo de los Jóvenes en Roma como el evento que podría ser el verdadero "inicio" del pontificado de León XIV. Según el análisis de Martínez-Brocal, este encuentro podría ser el punto de inflexión para el nuevo Papa. "El Papa en su privado ha dicho que le importa mucho la situación de los jóvenes", comentó Brocal. "Yo creo que este jubileo va a ser un antes y un después en este por ahora pontificado… Ojo, hasta que no pase el Jubileo de los Jóvenes no habrá empezado, entre comillas, el pontificado".
La comparación con el viaje de Francisco a Río es ineludible. Aquel encuentro fue un bautismo de fuego. Vimos a un Papa espontáneo, cercano, que se saltaba protocolos y que conectaba de una manera visceral con la juventud. Como recordaron los experto, Francisco "volvió grande" de ese viaje : grande por haberse consolidado como un líder global, pero también grande en el sentido de haber madurado, de haber dejado de ser un "baby pope" para asumir plenamente su rol. Fue allí donde empezamos a "intuir quién era el Papa Francisco".
De manera similar, el Jubileo de los Jóvenes será la primera gran palestra de León XIV. Será su oportunidad de hablarle no solo a la Curia o a los fieles en una plaza, sino a una generación que vive desafíos únicos y que a menudo se siente alejada de la Iglesia. Será el momento de ver su carisma en acción, su capacidad de diálogo y su propuesta pastoral para la juventud.
Se espera que el Papa León XIV aproveche esta ocasión para desarrollar temas que ya ha insinuado, como la reconciliación, la esperanza y la superación de las divisiones. Su mensaje a los jóvenes será escrutado como un indicador clave de las prioridades de su magisterio. Si Francisco los invitó a "hacer lío", ¿cuál será el llamado de León XIV?
Este evento masivo puede no ser solo una reunión de peregrinos. ¿Será un termómetro para medir la capacidad del nuevo pontificado para inspirar y movilizar, para ofrecer un mensaje de fe que sea relevante y atractivo para el siglo XXI? Así como Francisco volvió de Río consolidado, los expertos de Descifrando a León esperan que León XIV emerja del Jubileo de los Jóvenes como un padre cercano y un pastor para la nueva generación de católicos. El pontificado, en cierto sentido, se espera tendrá su "graduación" en este gran encuentro.
