
En el vuelo de regreso desde el Líbano, un periodista le preguntó al Papa León qué libro podía leer para conocerle mejor. Después de una breve pausa, el Santo Padre sorprendió a la prensa con una respuesta que no era una encíclica o un clásico de San Agustín: "La práctica de la presencia de Dios", del Hermano Lawrence.
El experto en el Vaticano, Javier Martínez Brocal, quien compartió el vuelo en el avión papal, explica en el podcast "Descifrando a León" que esta recomendación es la clave para entender el alma y el estilo de liderazgo del nuevo pontífice.
El Hermano Lawrence fue un humilde carmelita del siglo XVIII que trabajaba en la cocina del convento. Su espiritualidad radical consiste en convertir cada acto, por pequeño que sea, en un acto de oración y de ofrecimiento a Dios. Desde lavar un plato hasta un encuentro diplomático, todo se realiza bajo la conciencia de la presencia divina.
Esta visión de la fe explica la calma y la libertad con la que el Papa León afronta el papado. Como parafraseó el experto Javier Martínez Brocal sobre la vida de oración del Santo Padre: "Yo entrego mi vida a Dios y bueno, pues si me ha llevado aquí adelante, no tengo nada que decir."
El Papa León es un hombre de misiones, un obispo que pensaba en el retiro y que fue llamado a la Cátedra de Pedro de forma inesperada. En la misma rueda de prensa, recordó una anécdota personal citada por la experta Inés San Martín, cuando un día antes del cónclave, una periodista le preguntó si era candidato y él solo respondió: "Si esta es tu voluntad [Dios]..."
Esta entrega total a la voluntad divina es la base de la libertad que tanto caracteriza su pontificado. Como concluye Javier Martínez Brocal, el experto: "El Papa es un hombre libre, que hace lo que cree que tiene que hacer. No se sienten encorsetados." La misión de la Iglesia, para León, es la consecuencia de la práctica constante de la presencia de Dios.
