"Con amor y absoluta fidelidad": La peligrosa trampa de los canales de IA que inventan palabras del Papa

Dicen actuar con "amor, respeto y absoluta fidelidad". Afirman que su único propósito es "evangelizar, consolar y fortalecer la fe". Sin embargo, detrás de estas nobles declaraciones se esconde una de las trampas más peligrosas para los católicos en la era digital: canales de YouTube que usan inteligencia artificial para inventar discursos enteros y ponerlos en boca del Papa León XIV.

En el podcast "Descifrando a León" hemos añadido dos de estos canales a nuestra "lista negra", y su análisis revela un espectro que va desde el engaño sutil hasta el sensacionalismo más bizarro. Como advirtió la experta Inés San Martín, el problema es que "si mi familia se inventa lo que digo para realmente estar en comunión conmigo, me parece que no". Es hora de desmontar esta falsa evangelización.

El primer caso analizado, el canal "La Voz del Papa", es un ejemplo de engaño sutil. Con casi 200,000 suscriptores, se presenta con un barniz de legitimidad. En su descripción, aclaran que el contenido es generado por IA, pero lo justifican con un lenguaje piadoso. El problema, como señaló el experto Javier Martínez-Brocal, es que esta justificación es en sí misma engañosa. "Uno cuando ve el nombre en la voz del Papa, no se imagina que van a poner una voz falsa del Papa, o van a usar el tono de voz del Papa para decir lo que ellos quieran, aunque sea muy espiritual". El nombre mismo es una trampa.

Si el primer canal es sutil, el segundo, llamado "San José María Escrivá", es un ejemplo de desinformación grotesca. A pesar del nombre del santo, el canal está plagado de videos del Papa León XIV con títulos y miniaturas dignos de una película de terror de bajo presupuesto: "¡666 ESTÁS MARCADO!", "Rito satánico", "El Papa León XIV advierte sobre una guerra entre Israel e Irán", o imágenes del Papa llorando o junto a un perro.

El contenido es tan absurdo que Javier Martínez-Brocal comentó con ironía: "Si no fuera tan peligroso el contenido que veo, diría que es casi divertido".

El peligro real, más allá de lo bizarro, es la viralización. Inés San Martín dio en el clavo: "Cuando uno comparte esto en Instagram, cuando uno comparte esto en otras redes sociales, no te aparece el alerta de, por cierto, esto es todo mentira". Un fiel con buenas intenciones puede compartir estos videos pensando que hace un bien, convirtiéndose en un vehículo de la mentira.

¿Cuál es la motivación detrás de esto? Aunque se vistan de piedad, la respuesta más probable es económica. Inés San Martín lo planteó claramente: "No entiendo la necesidad de inventarse cosas cuando hay tanto contenido riquísimo por parte del Papa León, o sea, más que ganar dinero". YouTube paga por visualizaciones, y el sensacionalismo, lamentablemente, genera clics.

La conclusión es clara y debe ser un principio para todo católico en el entorno digital: la evangelización y la catequesis se basan en la Verdad, que es Cristo. No necesitan de la mentira, la manipulación o el miedo para ser anunciadas. Como católicos, tenemos la responsabilidad de ser consumidores críticos de contenido y de acudir siempre a las fuentes oficiales (como Vatican News o los documentos papales) para conocer el pensamiento del Papa.

La fe no se fortalece con falsedades, por muy bienintencionadas que pretendan ser.