Abusos en la Iglesia: lo que los sobrevivientes que verán al Papa necesitan antes y después del encuentro

Inés San Martín, la experta de Descifrando a León, pidió ampliar la mirada sobre quiénes son las víctimas y proteger la privacidad de quienes se reunirán con León XIV.

Antes de hablar, Inés San Martín avisó que se iba a meter en problemas. Javier Martínez-Brocal le preguntó si estaba segura. Lo estaba. Lo que dijo en el último episodio de Descifrando a León, podcast de Juan Diego Network, viene de años de entrevistar a víctimas de abusos en la Iglesia. Ella misma describió esa experiencia como un regalo, porque le enseñó a tratar el tema con la seriedad y el respeto que merece.

El abuso empieza antes

La primera petición de San Martín es que los encuentros no se limiten a víctimas de abuso sexual cometido por hombres. Pidió que se reconozcan también el abuso de poder, de conciencia y de autoridad, y que no son solo sacerdotes quienes los cometen.

Puso como ejemplo uno de los casos más graves de Argentina, el del Instituto Próvolo. Allí religiosos, religiosas y sacerdotes abusaron de personas con discapacidad intelectual y auditiva. Mencionó también a las mujeres, y citó el caso de Marko Rupnik, que sigue siendo sacerdote. Aunque no hay condena, dijo, son tantas las mujeres que lo acusan que le cuesta creer que no sea cierto.

Fue cuidadosa en un punto. No pretende restar importancia a que el Papa escuche a quienes sufrieron abusos de sacerdotes cuando eran niños, algo que calificó de aberrante. Lo que pide es que se mire a todas las personas vulnerables.

José Manuel De Urquidi conectó la idea con el derecho canónico. El abuso sexual suele empezar por la manipulación de la conciencia, y la parte penal del Código de Derecho Canónico ya contempla los delitos desde ese punto. Por eso la categoría incluye a personas vulnerables y no solo a menores.

Sin presión, sin micrófonos

La segunda petición de San Martín tiene que ver con el antes y el después del encuentro. Ojalá, dijo, se les haya comunicado algo sencillo: que al Papa le gustaría recibirlos en la nunciatura en un encuentro privado. Que no tengan que prepararse para nada más que para vivirlo.

Habló sin idealizar. Muchos llegarán enojados y muchos saldrán enojados. Muchos llegarán con dolor. Su esperanza es que encuentren algo de consuelo y que alguno salga de verdad consolado.

Lo que no necesitan, insistió, es el mensaje de WhatsApp de un periodista que les pide declaraciones en cuanto salgan de ver al Papa. Hablando como periodista, reconoció que a veces la prensa cree que su cobertura cambia vidas cuando no es así, y en el camino le quita a esa persona el derecho a procesar lo que acaba de vivir.

Lo que pasó en Francia

San Martín contó un detalle del viaje del Papa a Francia. Después del encuentro, León XIV invitó a las víctimas a la misa. Algunas aceptaron. Para varias fue la primera vez en años, incluso en décadas, que entraban a una misa. Les costó, y lo agradecieron.

Para la experta, esa es la razón de fondo para proteger la privacidad de los sobrevivientes antes del encuentro. Lo aclaró: no se trata de falta de transparencia. Lo que la Iglesia y el Papa buscan es un encuentro de sanación, sin encubrimiento ni compra de silencio. Lo resumió en una idea simple: querías ser escuchado y te estoy escuchando. Qué haga cada uno después con eso le corresponde a cada uno.


Escucha el episodio completo de Descifrando a León, podcast de Juan Diego Network, y sigue cada semana nuestro análisis del pontificado de León XIV.