Menos vocaciones, mejor propuesta: lo que León XIV les dijo a las clarisas capuchinas

En un encuentro que pasó casi desapercibido, el Papa habló de la caída de vocaciones en la vida contemplativa con un enfoque que se aleja del lamento. Javier Martínez-Brocal, el vaticanista, lo eligió como la noticia más interesante de la semana.

De todas las noticias que Javier Martínez-Brocal llevó esta semana a Descifrando a León, el podcast de Juan Diego Network, eligió abrir con la que menos titulares tuvo: la audiencia del Papa con la Asamblea de la Federación de Monjas Clarisas Capuchinas.

El vaticanista sabía que la elección podía sorprender, y se adelantó a la objeción del oyente. ¿Por qué empezar por unas monjas de clausura? Su respuesta tiene que ver con una idea que repite a menudo: el Vaticano funciona mejor como observatorio de largo plazo que de corto plazo. Y en este encuentro, León XIV habló de futuro.

Un problema que todos conocen

El Papa empezó agradeciendo a las religiosas lo que son y lo que hacen. Después entró en el tema delicado: desde hace años hay cada vez menos vocaciones y cada vez menos jóvenes entran en monasterios de vida contemplativa.

Martínez-Brocal reconoció que este es uno de los asuntos que más desaniman a los oyentes del podcast. Cada vez menos sacerdotes, cada vez menos monjas. Lo que le llamó la atención fue la salida que propuso el Papa.

Según Martínez-Brocal, el mismo razonamiento vale para lo que León XIV ha dicho sobre el futuro de las diócesis y los seminarios en Italia.

Cambiar la perspectiva

La propuesta del Papa, que el vaticanista citó casi textualmente, consiste en cambiar la perspectiva con la que se analiza el desafío. León XIV sostuvo que tener menos vocaciones puede ayudar a descubrir "potencialidades inesperadas", que no nacen de la fuerza numérica sino de la calidad de la propuesta.

De ahí se desprenden varias tareas concretas. La reducción del número de comunidades, dijo el Papa, debe llevar a renovar la propia experiencia de vida religiosa. Pidió a las monjas esforzarse en acompañar mejor espiritualmente a quienes llaman a las puertas de los monasterios. Y habló de comunidades más alegres y más vivas, donde se experimente la intimidad con Dios, la amabilidad, la comunión y la autenticidad de las relaciones.

Martínez-Brocal lo resumió así: el Papa no quiere que el problema distraiga. La invitación es vivir mejor y darse cuenta de lo que la vida contemplativa ofrece al mundo precisamente por el contraste que tiene con él. Si eso ocurre, en su lectura del mensaje, la crisis de vocaciones encontrará su respuesta.

Sin lamerse las heridas

José Manuel De Urquidi lo recibió como un mensaje con mucha esperanza: aceptar la situación como es y sacar lo mejor de ella, enfocándose en lo importante.

Martínez-Brocal añadió un matiz. La idea es no distraerse lamiéndose las heridas, algo que, según él, las propias contemplativas ya están haciendo. Se están centrando en su misión y en lo que pueden aportar a las personas.

De Urquidi puso el acento en el resto de la Iglesia. Que las monjas se concentren en su misión no exime a los demás. Pidió incluir las vocaciones, y en especial las contemplativas, en la oración personal de cada día, porque son, dijo, el motor de la Iglesia en mil sentidos.

Un mensaje que quizá no les llegue

La conversación terminó con humor. Martínez-Brocal apuntó que las destinatarias del mensaje probablemente no escuchan Descifrando a León. De Urquidi confió en que las monjas contemplativas no tengan celular ni aplicaciones para escucharlos, y sugirió que, en todo caso, algún familiar les haga llegar el recado por carta. Por correo electrónico o WhatsApp, ojalá que no.


Escucha el episodio completo de Descifrando a León en descifrandoleon.com, con las nueve noticias de la semana (más un bonus) que trajo Javier Martínez-Brocal y el análisis del viaje del Papa a Francia. Descifrando a León, podcast de Juan Diego Network.