Este contenido puede tener tal efecto, que comience a cambiar nuestra vida. ¿No te ha pasado que de tantos anuncios que vez, te dan ganas de comprar algo y lo compras? Aparentemente no tiene nada de malo, pero ¿qué sucede cuando esto se repite tres veces al mes? Ciertamente, ya no es “bueno”. Es vital prevenir para que no caigamos en este tipo de situaciones. Recuerda que el espíritu está puesto pero la carne es débil. Hay que “ayudarnos para ayudarnos”, ser más selectivas con las cuentas que seguimos, y con el contenido que dejamos entrar.
