"¿No estoy yo aquí, que tengo el honor y la dicha de ser tu madre?" Esta no es una simple afirmación, sino una pregunta interpelante, casi "acusadora" en su afecto, que exige una respuesta y un diálogo profundo del corazón. La Virgen inunda a Juan Diego de una ternura que disipa el miedo y la tristeza que paralizaban su camino.
La experiencia de Juan Diego, que va por el camino triste y desesperanzado, se asemeja al pasaje de los Discípulos de Emaús (Lucas 24). Al igual que el encuentro con Jesús Resucitado cambió radicalmente la perspectiva de los discípulos y llenó su vacío con esperanza, el encuentro con la Virgen (que lleva en su vientre a Cristo) le infunde a Juan Diego la alegría de la vida que triunfa sobre la muerte: la enfermedad de su tío ha cesado.
Juan Diego experimenta una doble sanación: la de su tío Juan Bernardino y, lo más importante, la de su propio corazón, que pasa de la angustia al apaciguamiento y la tranquilidad.
Hoy, te invitamos a dejarte interpelar por las mismas preguntas de la Madre: ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? Dialogar con la Virgen desde la fragilidad de nuestra vida es el camino para experimentar el mismo poder sanador en nuestras tristezas y temores.
🙏 Suscríbete y comparte este episodio para que más personas puedan preparar su corazón en este Adviento Guadalupano.
Podcast parte de Juan Diego Network
www.juandiegonetwork.com
