El Señor nos ama, ¡hay que alegrarnos! Pero además de alegrarnos hay que esforzarnos por conocer más a fondo lo que el Señor pensó para nosotras. El día de hoy platicamos acerca de cómo nuestra persona está conformada por estas tres partes: cuerpo, mente y espíritu; y cómo es importante reconocer cada una de ellas. Este cuerpo no es algo ajeno, extraño, diferente, ¡no!, este cuerpo soy yo. Tal vez esto parece algo confuso, pero no te preocupes, vamos a ir conociendo acerca de esta verdad poco a poco.
