Para comenzar vamos a hacer algo sencillo pero muy especial. Este es un "reto nocturno" porque vamos a esperar hasta que llegue la hora de dormir para hacerlo. Cuando estés lista para dormir, te voy a pedir que separes unos 5 minutos y vamos a platicar. Vamos a hacer un espacio para platicar con nuestro Señor, como estuvo nuestro día, que cosas pasaron, a que personas conocimos, etc.
A veces damos por sentado nuestra relación con el Señor. Pasan los días, las semanas y hasta tal vez los años y nos olvidamos que Cristo vino a este mundo a presentarnos el corazón amoroso de nuestro Dios. En el pasado la relación de los judíos con Dios era una de rigurosidad y cumplimiento de reglas, pero nosotros tenemos el regalo de podernos llamar amigos de Jesús. Un amigo es cercano, conoce de nosotros, conoce nuestras necesidades y es alguien en quien podemos confiar. El día de hoy aprovechemos para retomar nuestra amistad con Cristo y platiquemos con aquel que nos ama infinitamente.
