Maciel fue un enlace estratégico en la primera visita de Juan Pablo II a México en 1979, gracias a sus conexiones políticas, lo que generó cierta estima y gratitud hacia él. Sin embargo, no hay evidencia de una amistad personal, sino más bien de saludos protocolares y reconocimiento institucional, como a tantos otros fundadores de congregaciones religiosas.
También hablamos del modo en que Maciel manipuló redes de poder dentro del Vaticano para ocultar la magnitud de sus crímenes, logrando frenar denuncias y encubrir su historial de abusos. Sin embargo, en los últimos años de su pontificado, Juan Pablo II dio luz verde a la investigación encabezada por Joseph Ratzinger, que terminó por dinamitar el imperio de corrupción de Maciel.
¿Puede defenderse la integridad moral de Juan Pablo II en este caso? Te invito a escuchar este episodio completo de Discípulos: Reparando las Redes, donde profundizo en los hechos, mitos y consecuencias de este escándalo para la Iglesia de hoy.
