Jueces 2
El libro de Jueces es una espiral descendiente en todos los sentidos. Conforme avanzamos en la historia del pueblo y descendemos en las generaciones, también desciende el comportamiento moral del pueblo así como de sus jueces. En este libro veremos de lo peor del comportamiento humano, y estos ejemplos nos servirán para saber qué no hacer y qué evitar si queremos ser mejores hombres.
Lo que el libro nos muestra como una lección general, es la idea de que Dios necesita hombres dispuestos. No necesita a los más guapos, fuertes, inteligentes o populares, sino a los más dispuestos a escucharlo y seguirlo, cuando el resto del pueblo está muy ocupado haciendo algo más. Para estar en esta disposición, nos sirve mucho la actitud de alerta y escucha, que a su vez se genera del deseo de ser valientes.
Reto de carácter: Haz algo que te asuste
Una excelente forma de disponerte a ser valiente es haciendo cosas que te intimiden, incomoden o asusten. La valentía es el justo medio entre ser un cobarde y ser un temerario arrogante. Cosas tan simples como escribirle a esa persona que te intimida, pedirle a tu jefe esa promoción, invitar a esa chava a salir, o simplemente bañarte con agua fría en el invierno, pueden ayudarnos a estar dispuestos para hacer la voluntad de Dios cuando esta llegue y nos invite a un grandioso proyecto.
Esta semana ponte como reto el hacer algo que particularmente te asuste.
