Cuando llegaba a Lejí y los filisteos corrían a su encuentro, con gritos de triunfo, el espíritu de Yahvé vino sobre él: los cordeles que sujetaban sus brazos fueron como hilos de lino que se queman al fuego y las ligaduras se deshicieron entre sus manos. Encontro una quijada de asno todavía fresca, alargó la mano, la cogió y mató con ella a mil hombres. Sanson dijo entonces:
«Con quijada de asno los amontoné.
Con quijada de asno, a mil hombres sacudí.»
Jueces 15, 1-20
Reto de carácter: Sacrifícate
Sacrificio: hacer algo que no quieres hacer.
Encuentra una oportunidad de sacrificio y tómala:
• Tienes un apartado de dinero porque te quieres comprar un asador especial. Pero en tu parroquia no tienen ni calentador. Sacrifícate y da ese dinero a tu parroquia o a los pobres.
• En tu trabajo nadie quiere asumir la tarea de cambiar la tinta de la impresora. Sacrifícate y hazlo tú.
• Estás a punto de ver una película con alguien y la otra persona quiere ver otra que tú no quieres ver. Sacrifícate y ve la otra película.
Los sacrificios chicos y grandes nos ayudan a sacar todo el potencial de los dones que Dios nos ha dado.
